Después de este puente, preludio de las estivales vacaciones, volvemos con renovadas energías para comenzar la cuenta atrás para la publicación de Versos al Viento. Hoy a falta de 3 días para tan señalado acontecimiento os traigo otro pequeño adelanto.
Como ya expliqué en anteriores entradas, esta nueva obra se divide en tres partes. La primera de ellas, titulada Prolegómenos y Meditaciones, es el capítulo donde se encuadran los poemas mas frescos y relajados. Reflexiones sobre elementos naturales de diversa índole, sobre la música y la vida se agrupan aquí. Ya es común en mi que las composiciones no tengan una estructura métrica conocida ni sujeta a rima en la mayoría de casos; sin embargo, rompo esta costumbre de libertad para atarme a dos estrofas: el Soneto y el Haiku. Mi relación con ambas dos tiene su origen en el profesor de lengua y literatura que me tocó en suerte en 1º de bachiller. A través de los versos de Ángel González y de los grandes maestros de la literatura española, d. José Simeón Carrasco me enseño que, cualquier poeta debe intentar indispensablemente en algún momento de su vida componer algún soneto. También me introdujo en el fascinante mundo de los Haikus, pequeñas estrofas de tres versos de 5, 7 y 5 sílabas respectivamente, sin rima necesaria. Estos pequeños bocados de poesía me fascinan por la dificultad que implica a la hora de transmitir. Si los conceptistas barrocos los hubieran conocido también se habrían quedado prendados de su sutil belleza, pues con brevérrimas palabras el haiku tiende a transmitir lo máximo posible. Si he conseguido tal objetivo en los cinco que incluye el poemario, lo dejo a vuestro juicio personal.
Para terminar os traigo un poema de muestra de este primer capítulo. Con Hasta dónde llegarías nos despedimos por hoy.
¿Hasta dónde llegarías por ver la risa temblar?
¿Hasta dónde llegarías por ver el día callar?
¿Hasta dónde llegarías por tu amor amar?
¿Hasta dónde llegarías si la vida te pudiera dejar?
¿Hasta dónde llegarías por tu camino al andar?
Si con la tarde te fueras,
Ha donde nunca has de volver,
Hasta donde llegarías,
Sin saber lo que hacer.
¿Hasta dónde llegarías en las alas del viento?
¿Hasta dónde llegarías con el soplo de un aliento?
A la luna, al sol,
Quizás hasta donde nada
Tu nombre pudiera escuchar
¿Hasta dónde llegarías?
Hasta donde el camino me quisiera llevar.

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