Si hay un invento que ha revolucionado nuestras vidas es el internet y su capacidad de "conectar" personas. El aspecto al que más ha afectado es nuestra forma de comunicarnos. Las llamadas de teléfono con cronómetro para no gastar demasiado pasaron a la historia, los sms y los carísimos mensajes multimedia son una reliquia al lado de el "gran avance" del Whatsapp.
Sobre sus efectos positivos y negativos ya debatiremos en otra ocasión. Hoy vengo a hablaros sobre una de las más infernales creaciones de esta aplicación: Los Grupos.
A priori puede parecer una buena idea conectar de forma fácil e inmediata a un número medianamente grande de personas, sin coste adicional alguno y sin límite de mensajes,fotos, videos, etc... ERROR. Ofrecerle a veinte personas que pueden hablar en cualquier momento y de forma gratuita no puede sino traer grandes conflictos.
Los grupos suelen comenzar siendo algo serio, un foro para mantener informados a los miembros de alguna asociación, para resolver dudas, para organizar eventos, etc... Pero llega el fatídico momento en que a algún miembro cumple años y todo el mundo comienza a felicitar a discreción. Es en ese instante que algunos parecen descubrir que se puede hablar indefinidamente y pronto comienzan a sacar temas de conversación, a gastar bromas, a pasar las malditas cadenas, chistes, fotos, vídeos, notas de audio que oscilan entre concursante de "La Voz" y psicofonía y todo lo que la imaginación de uno pueda elucubrar. De repente, nos damos cuenta de que llevamos tres horas mirando a la pantalla, hablando con gente que muy probablemente estén a menos de dos metros de ti y riendote como un imbécil de unas letras que salen del móvil. Es muy probable también que el tema inicial del foro se haya diluido y que nadie recuerde cual era pues el asunto se ha cambiado por un chiste entre malo y horroroso adornado por una foto de humor nefasto. El grupo se ha convertido en una charleta entre amigos de esas que tenían lugar en las plazas con una bolsa de pipas y un litro de cerveza corriendo de mano en mano... ¡Ah, no! Que también estas comiendo pipas mientras tecleas como un loco.
Como ya dije antes, no entraré en la conveniencia de esto. Lo que sí haré es cubrir una laguna existente a la hora de regular las interacciones y evitar conflictos graves. Así que, aquí os dejo el
DECALOGO DEL BUEN MIEMBRO
1. Respetarás al administrador sobre todas las cosas, pues puede echarte en cualquier momento.
2. No cambiarás el asunto en vano, para no perder el norte de la conversación.
3. Santificará las comidas, sueños y siestas.
4. Leerás todos los mensajes para no perderte nada importante.
5. No spamearás, en decir, nada de cadenas, chistes malos ni vídeos graciosos al por mayor. Uno cada dos o tres días como mucho, a no ser que la ocasión lo requiera.
6. No crearás malentendidos, y si lo haces, los resolverás al instante.
7. No insultarás.
8. No contarás intimidades ni chismorrearás.
9. No consentirás peleas ni conversaciones de besugos de más de hora y media.
10. No te quejarás porque la gente hable, a no ser que se pasen demasiado.
¿Qué te parecen? ¿Cambiarías o añadirías alguno? Esperamos tu respuesta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario