En apenas una semana, los alumnos del Conservatorio Municipal de Música "Maestro Gómez Villa" hemos tenido la oportunidad incomparable de asistir a dos conciertos poco convencionales y muy interesantes.
El primero, que transcurrió el pasado viernes 6 de febrero fue un concierto-charla impartido por el grupo "L'Incontro Fortunato", un colectivo de músicos dedicados al estudio de la música en el Clasicismo. Los cinco interpretes enarbolaban tanto la música como las palabras para mostrarnos con sus reproducciones de instrumentos que se usaban en los siglos XVIII y XIX lo que en aquella época significaba la música. De una magnífica forma, a través de obras compuestas por maestros desconocidos del Clasicismo, nos ilustraban en el modo de escuchar y entender las melodías como si de frases se trataran. Una increíble experiencia de valor incalculable de la que todos salimos más felices y un poco más sabios.
La segunda de estas actuaciones tuvo lugar anoche, día 10 de febrero, en el mismo lugar. Los asistentes pudimos disfrutar del sonido de un instrumento al que la mayoría solo conocíamos por el nombre: el Clave. De la mano de nuestro admirado profesor de piano Manuel Guardia recorrimos la música del barroco transportados por los delicados motivos que el clave iba tejiendo como si de un telar se tratara. A pesar de la imposibilidad de añadir matices a las obras, todos quedamos fascinados por la sutileza y la fuerza que a un mismo compás transmitía el teclado. Si el clasicismo representaba el lenguaje y la comunicación humanas, la música antigua representa la genialidad que cada hombre tiene en su interior, enterrado bajo el subconsciente cada uno tenemos un talento que se rige por leyes irracionales e inalterables pero que puede dar los más grandes resultados, prueba de ello son las partituras de Bach o Frescobaldi, simples a primera vista, pero que encierran todo el genio de una época; además, solo el hecho de interpretarlas de la forma en que lo hizo nuestro concertista representa una prueba de esa genialidad.
En resumen, gracias al Conservatorio por brindarnos estas oportunidades de alejarnos de la rutina y seguir aprendiendo y gracias sobre todo a los interpretes que hicieron posible este fin.
Desde aquí quiero invitaros a todos, músicos o no, a acercaros de vez en cuando a visitar el Conservatorio para enteraros de las audiciones y conciertos que se dan cita en la calle cadenas, puede que solo encontréis una audición de alumnos pero no dejes de asistir a ellas, esos alumnos en un futuro no muy lejano serán los intérpretes que veremos en orquestas de categoría. Además, puede que el simple hecho de llevar a un niño pequeño a ver un concierto o una audición sea suficiente para inocularle el veneno que llevamos nosotros en nuestras venas: el amor por la música, o, al menos, para animarle a aprender a tocar.
MUSICA ANIMA MUNDI

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